Hoy otro día ha pasado, y me siento un poco perdido. Necesito víveres y otros métodos para sobrevivir a esta jungla humana y mental. Mi desanimo por encontrar la meta es cada día mas lejana. Un rastro en el camino que hace tiempo se perdió al igual que unas huellas que antes acompañaban a las mías. Esa sensación, sequedad de ojos, labios agrietados; este desierto de soledad y sueños rotos cada vez se hace peor, y peor es que creo que deambulo en círculos. Ando perdido, de eso no cabe duda...
Esta tarde he visto la película "Las ventajas de ser un marginado" y como de costumbre, ante algunos temas mi sensibilidad ha aflorado haciéndome sentir una magdalena blanda y llorona, sin duda se añade a mi lista de películas favoritas por hacerme sentir humano sensible, y liberarme de mi frialdad emocional. Ocupo gran parte de mi tiempo en buscar imágenes que me inspiren para lo que quiero que sea un libro, mi libro(es un sueño lejano, pero las paginas de ideas se van rellenando poco a poco). Hoy resaltaría esas dos cosas en mi vida, la película y mis pensamientos fantásticos. Y eso me hace verdaderamente infinito esta noche escribiendo...
Y la enseñanza de la película con la que me quedo es esta:
Aceptamos el amor que creemos merecer.
